jueves, 18 de febrero de 2016

En la zafra actuar con mente positiva

Aunque la falta de caña en los centrales Antonio Guiteras y Majibacoa y los problemas industriales en Amancio Rodríguez  no dejan progresar la molida ni la producción de azúcar en los niveles previstos, no por ello debe cundir el pesimismo.
Si bien es cierto que el 63 por ciento que acumula la provincia en la molida y el  55  de cumplimiento del plan de producción de azúcar esta la fecha mueven a la inquietud, en la zafra nada está perdido y por lo tanto, hay que actuar con mente positiva.
Adalberto Turruelles Pavón, avezado especialista en fabricación de azúcar  de la Empresa, es del criterio que tras rebasar los problemas lógicos que suelen presentarse en  la arrancada,  en lo adelante la situación se pinta mucho más alentadora, pues en lo que va de febrero apenas la lluvia ha molestado y la calidad de la materia prima tiende a mejorar.
Similar perspectiva presenta el transporte automotor muy afectado por falta de piezas y componentes –unos 50 camiones entre Antonio Guiteras y Majibacoa- recursos que ya  comenzaron a llegar  y lo que  ahora corresponde  es agilizar su puesta en marcha.
Estos elementos deben traducirse en una mejor explotación de la capacidad potencial de molida de los ingenios Antonio Guiteras y Majibacoa, fábricas que en lo que va de febrero aprovechan a más del 90 por ciento el rendimiento potencial cañero.
Como en el “Amancio Rodríguez” las dificultades se concentran en la industria por el excesivo  tiempo perdido por roturas e interrupciones operativas, corresponde a sus trabajadores aligerar la solución  de cada imprevisto.
Trabajar con la convicción de que  es posible darle un giro a la zafra de 90 grados, lo cual implica moler al 80 por ciento, cumplir la producción de azúcar por día y lograr valores en el rendimiento industrial según lo previsto, es el imperativo que reclama la contienda de los tuneros que en ella participan.
.



sábado, 12 de diciembre de 2015

La prioridad está en el campo


El joven Alcides, con su  desmotivación por la agricultura y nada que tenga que ver con la construcción o demás labores que le hagan sudar duro la chaqueta, no hizo otra cosa que confirmar que todavía hay quienes no acaban de aterrizar a la realidad cubana de hoy.
Oírlo decir, sin el menor pudor, que el campo no se ha hecho para él y que nada se le había perdido en esos lugares, me inspiró hacer algunas consideraciones al respecto.
Cierto es que algunos jóvenes al arribar a la edad laboral, en vez de gestionarse un empleo ante las oficinas del Ministerio de Trabajo, prefieren dar tiempo al tiempo para ver si le cae del reino celestial una oferta seductora, bien retribuida y en la “placa”.
Pero también es verdad que cada vez es  menor el segmento de la juventud tunera que le provoca urticaria en la piel cuando alguien le menciona la tierra y  la producción de alimento como una fuente de empleo segura y  capaz de aportar ingresos que puedan satisfacer la más cara de sus aspiraciones.
Al tanto de esa situación, la Unión de Jóvenes Comunistas en la provincia le concede prioridad al trabajo político ideológico dirijo no solo a despertar el interés de la nueva generación por las actividades agropecuarias y de la Industria Azucarera, sino a dignificar al joven que opta por el surco y estimular su abnegado esfuerzo.
Tales conceptos me parecen justos, pues nada de lo que se haga en función de premiar a quienes se viran para la tierra y cubren otros espacios vitales de la economía, será suficiente.
Poco a poco esa política  va rindiendo los efectos esperados. Hoy ya podemos decir que suman más de 400 los jóvenes tuneros que ha adquirido tierra en usufructo, nueve de ellos mediante la Resolución 449 del Ministro de la Agricultura, la cual le concede prioridad a los que provienen del Servicio Militar.
De igual forma cerca de 300 jóvenes se desempeñan en puestos claves de la Industria Azucarera, dato alentador si se tiene en cuenta que se trata de un escenario donde la consagración, la disciplina y la exigencia están a la orden del día.
En un momento como este, en que el modelo económico del país está en franco proceso de fortalecimiento, tiene un gran valor fomentar entre los niños y jóvenes una cultura de laboriosidad y de creación de riqueza, sobre todo el los ámbitos más cercanos a la explotación de la tierra y la extracción de azúcar.
No es casual, por tanto, que la UJC busque modos más eficaces de llegarles a los jóvenes que viven y trabajan en el Sector Agropecuario, no solo para brindarles mejor atención, sino para canalizar sus inquietudes en aras de eliminar de su entorno laboral, los problemas subjetivos.
También para movilizar y atraer a las nuevas generaciones hacia el Programa Agroalimentario, mediante sólidos argumentos e iniciativas que van desde conversatorios, intercambios con obreros, celebración de activos, conferencias en las escuelas y en los centros laborales, trabajo voluntario y hasta la divulgación de video educativo sobre la Industria Azucarera para despertar el interés de quienes deben convertirse en el relevo de una fuerza laboral, cada vez más encanecida.
Comparto el criterio de quienes aseguran que en Las Tunas hay muchos jóvenes deseosos de participar en los frentes vitales de su economía, solo hace falta darles la posibilidad de que se enrolen en la  misión estratégica de la producción de alimentos.
De modo que, si bien es incipiente los que ya están metido de lleno en el “potaje”, considero a esas fuerzas como la avanzada de un gran ejército, pues en la medida que se divulguen  resultados como los que ya alcanzan en la producción de carne, leche, plátano y otros cultivos varios,  Yónder Sánchez Osorio, Yoán Barnet, Oscar Martínez Diéguez e Iván Barban Ochoa, por solo citar algunos ejemplos, seguramente que serán más los interesados en participar en esta cruzada por la seguridad alimentaria de la población tunera, y quien sabe si hasta el mismísimo Alcides cambia de parecer y da un paso al frente.




domingo, 8 de noviembre de 2015

Salarios sin límites


Desde que los bolsillos de los trabajadores de los centrales Antonio Guiteras y Majibacoa salieron orondos de la zafra, me prometí este comentario  que ahora hago realidad, sobre la implementación en la provincia de la Resolución 17 del 2014, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social MTSS.
Enfilada a unificar y poner orden en el enrevesado sistema salarial, vigente hasta antes de su puesta en marcha, y al logro de una superior eficiencia y calidad en la producción y los servicios, la nueva Legislación estipula el pago a los trabajadores por rendimiento y a tiempo, a partir de la riqueza  creada en sus entidades.
Su aplicación en las 61 empresas existentes en Las Tunas no ha estado exenta de dificultades, detractores y escépticos, situación que va cambiando en la medida en que los colectivos profundizan en su contenido y comprenden que, mientras mayor y más eficiente sea el trabajo, habrá mejor salario y por lo tanto, será otra la alternativa de la economía familiar.
Aunque en algunos casos, como en el central Amancio Rodríguez, los beneficios están por verse, en la gran mayoría de los centros, las ventajas ya se pueden apreciar. Tanto es así, que al cierre del primer semestre el sistema empresarial tunero pagó un salario promedio mensual de 673 pesos por trabajador -el 105 por ciento de lo previsto- y logró una productividad del 120 por ciento.
Pero en entidades como la Azucarera, Lácteo, Mayorista Alimento, Servicios Portuarios, Consultoría Jurídica, Porcina y Arquitecto de la Comunidad, el estipendio entregado sobrepasó los mil pesos mensuales.
Tal aumento nada de extraño tiene,  pues la Resolución específica que el sueldo a recibir no tiene límites, siempre y cuando no se deteriore el gasto de salario por peso de valor agregado bruto, se cumplan los indicadores directivos del plan de la economía, haya una positiva correlación ingreso medio-productividad y las finanzas gocen de buena salud.
Sobre esos rieles se mueven las empresas del patio, salvo la industria Alimenticia y Acopio,  las cuales pagaron sin respaldo productivo porque incumplieron, precisamente, el indicador que se establece como límite en la distribución del jornal: el gasto de salario por peso de valor agregado bruto.
De esas vivencias se pueden hacer varias lecturas, entre estas y para mí la de mayor trascendencia, es que la nueva forma de gestión pone en manos de los trabajadores no solo el presente y el futuro de la empresa, sino sus propios Beneficios. Si cumples, gana, si no lo hace, nada recibes. Tal es el dilema.
Y aunque eso se ha explicado con transparencia a los trabajadores, hay que seguir  insistiendo sobre el asunto, porque se parte del principio de repartir  lo que se gana, incluyendo los frutos del ahorro, de manera cuidadosa y equilibrada  entre quienes lo merezcan.
Es la estimulación justa, por coeficiente laboral, pues la Resolución obliga a la eficiencia, a resultados tangibles y con calidad, a saber de econo­mía, a estar al tanto sobre el movimiento de los gastos y costos, del uso de los recursos y de hacer los cálculos correctamente.
Aunque queda mucho trecho por recorrer y  asuntos puntuales que pulir, como la necesidad de acercar más el salario a la productividad alcanzada en algunas unidades, ya es otra, muy diferente, la cara que muestran las empresas tuneras, respecto a la que tenían antes de ponerse en marcha “La 17”.
Poco a poco y de manera sostenida, va en aumento la fila de los bendecidos por una Normativa que, no solo pone a prueba la capacidad de los administrativos  a la hora de su aplicación y de conducir sus centros, sino que contribuye a perfilar la autonomía de la empresa estatal socialista, mediante la descentralizaron de facultades que exigen mayor preparación y responsabilidad, en el contexto de las trasformaciones económicas que tienen lugar en el país para elevar el índice productivo y, en tal sentido, una de las vías por la que se apuesta, es precisamente, la Resolución 17 del 2014.







miércoles, 21 de octubre de 2015

Prepárese Las Tunas para la X comprobación al control interno


La capacitación del personal y la puntualización de los objetivos por examinar, figuran entre las  acciones que acomete La Controlaría General de la República en Las Tunas para garantizar el éxito de la  X Comprobación Nacional  al Control Interno, que se desarrollará entre el 2 de noviembre y el 11 de diciembre.
Así lo informó a 26, Darlan Dalmau Palomino, contralor jefe  de dicho organismo en la provincia, quién dijo que en esta ocasión el control tendrá como eje central evaluar la implementación, desarrollo e impacto de la descentralización de facultades en el sector empresarial,  las medidas para enfrentar el creciente envejecimiento de la población, a partir de la atención al adulto mayor, y el otorgamiento de los subsidios a las personas más necesitadas  para la obtención de materiales dirigidos a la reparación y construcción de viviendas.
La muestra incluirá, además, acciones relacionadas con el  proceso de contratación económica, las cuentas por cobrar y pagar, el control de combustible, el pago a privados,  formas  y pagos vigentes (Resolución 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social) y el financiamiento presupuestario previsto para estimular la producción y las exportaciones.
De igual forma la verificación de los controles relacionados con los efectivos en Caja y Banco,  uso de los inventarios y los activos fijos tangibles, así como los procesos inversionistas.
Dalmau especificó  que en este proceso participarán 183 personas, entre auditores, jefes de grupos, especialistas de las oficinas de Normalización  y de Inspección del trabajo, de la dirección de Higiene y Epidemiología y estudiantes de la Universidad de Las Tunas.
Es la fuerza encargada de realizar las comprobaciones a las 23 entidades seleccionadas para el muestreo en la Agricultura, Ministerio de Industria, Alimenticia, Comercio, Salud Pública, Trabajo y del Consejo de la administración Municipal, radicadas en los territorios de Manatí, Puerto Padre, Majibacoa, Las Tunas y Amancio.
La X comprobación al control interno, forma parte de las acciones que encauza el país para cumplir los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y de la Revolución aprobados por el VI Congreso del Partido y los Objetivos delineados por su Conferencia Nacional, en el contexto de proceso de actualización del modelo económico cubano.

lunes, 12 de octubre de 2015

Indolencia con la caña ¡Nooo!


La próxima zafra impondrá a los azucareros tuneros condiciones de eficiencia muy exigentes. Una de ellas, quizás la más importante para los agricultores, consiste en convertir en azúcar hasta el último trozo de caña.
Por eso y ante la merma que ya se ve venir en la producción, es preciso aprovechar esta etapa para actualizar o pulir las medidas encaminadas a reducir  las perdidas en la cosecha, en virtud de proteger el rendimiento por hectárea y también a los cosecheros, mediante un uso más racional y eficaz de la materia prima disponible.
Durante la recolección se originan pérdidas en el corte mecanizado y manual, en el alza y la transportación hacia el Central y centros de recepción, que ocasionan considerables afectaciones económicas a los productores cañeros y a la economía de los  centrales.
Campaña tras campaña suman miles, quizás decenas de miles, las toneladas de caña que no llegan a los basculadores de los ingenios después de cortadas, por la sencilla razón que se quedan tendidas en los campos,  caminos, centros de recepción y vías férreas.
Pero de esa gran verdad nada se dice. Es más, está por ver en las agendas de los chequeos y reuniones de análisis sobre la marcha de los preparativos de la zafra, un punto que hable de las medidas técnicas y organizativas que es necesario adoptar en la cosecha para rebajar las pérdidas y por su conducto,  condicionar mayor eficiencia en el proceso industrial de extracción del dulce.
Es una batalla que comienza a ganarse a partir de ahora, y en esa dirección, corresponde a la junta directiva de cada unidad productora encabezar la cruzada por el logro de ese objetivo, sobre todo en aquellas que no rebasan las 35 toneladas de caña por hectárea.
No debe esperarse el inicio de contienda para poner al tanto a quienes intervendrán en la recolección mecanizada y manual de la caña de los procedimientos establecidos, para situar las perdidas por debajo del cinco y el tres por ciento fijado como limité permisible para ambos sistemas de corte, así como de los elementos esenciales de la prueba rápida.
La correcta aplicación de las indicaciones, en la cuales se establecen algunos métodos para el control de la calidad en la cosecha, puede contribuir a reducir dichas pérdidas y a crear una disciplina estable y consciente en esta tarea.
Hay que ganar en claridad a cerca de que en el corte mecanizado las pérdidas no sólo son por la mala operación de las combinadas, sino también porque los campos no están preparados para aplicar esa técnica, asuntos en los que debe puntualizarse desde ahora.
No está demás recordar que, en ese frente se considera pérdida en la cosecha los tacones que sobresalgan los dos centímetros, las cañas largas dejadas de picar y los trozos despedidos por las máquinas y los caídos por mala sincronización de los equipos de corte y tiro, mientras que en el manual estas se producen por violar la indicación de trozar a ras de suelo y no dejar caña en el cogollo, así como en los momentos de alzar las pilas.
Por otro lado, el afán por aprovechar al máximo las vasijas disponibles o ganar más por viaje, conllevan a los llamados colmos  en los  camiones y carros de ferrocarriles, reprochable práctica que propicia el desplome de considerable cantidad de trozos de caña, durante su traslado.
Lo peor de todo, es que esas indisciplinas la mayoría de las  veces ocurren en presencia de macheteros, productores, computadores, inspectores de campo, jefes de lotes y hasta de Unidades y no pasa nada, ni la menor exigencia por impedir que se arroje por la borda el fruto alcanzado luego de días, meses y años de mucho esfuerzo y sacrificio.
Son cuestiones a razonar y debatir en las unidades empresariales de base, de manera  que puedan comenzar la zafra en mejores condiciones, tanto desde el punto de vista organizativo como de la disponibilidad de los recursos humanos y materiales necesarios, para recoger los canutos que se caen y realizar las pruebas del cordel cuadrado a la totalidad de los campos que se liberen.
Las Tunas no puede darse el lujo de malgastar un trozo de caña, pues dispone de la cantidad imprescindible para cumplir el plan de azúcar de la próxima zafra. Por ello, es esencial que se aproveche al máximo y, en ese sentido,  la reducción de las pérdidas en la cosecha desempeña un rol esencial, de primer orden.
Ojala y algún día haya alguien, especialista por cierto, que se digne en echarle lápiz al despilfarro de materia prima para saber, a ciencia cierta, cuánta azúcar y divisa la provincia deja de producir y de ingresar a la economía nacional, solo por el concepto de las pérdidas en la cosecha.

viernes, 25 de septiembre de 2015

La oferta de alimentos no puede medirse por un día de feria


Si tuviera que dar mi parecer a cerca  de la asamblea Municipal del Partido, celebrada el domingo, 20 de septiembre, en Jobabo, no vacilaría en otorgarle el calificativo de  trascendental y alentadora por la manera valiente, franca y abierta que se abordaron los problemas subjetivos que laceran la producción de cultivos varios y el desarrollo de la ganadería, principales fuentes de alimentación, ingreso y empleo de los lugareños.
Y no podía ser de otra manera, porque resulta imperdonable que un territorio eminentemente agrícola, como el de Jobabo, con más de 66 mil 700 hectáreas de tierra cultivables y que tiempos atrás supo no solo autoabastecerse de viandas y hortalizas, sino hacer importantes envíos a la capital provincial, hoy, a duras penas y de manera esporádica e insuficiente, mantenga la presencia de algún producto del agro en las placitas.
Que incumpla en más de 800 toneladas la producción total en lo que va del actual año, retroceda en el cultivo de arroz y de fríjol, presente problemas en los contratos y la comercialización por falta de asesoramiento jurídico, de control y seguimiento de las juntas directivas a los productores.
Consientes de la responsabilidad que el Partido tiene en exigirles a los organismos, las instituciones y diferentes formulas productivas que cumplan lo que corresponde, los 190 delegados centraron los debates hacía la urgencia de modificar esa situación, en virtud de  elevar la presencia de productos agrícolas en las placitas y los mercados, lograr que Acopio contrate la totalidad de que se produce y agilice el pago a los productores.
Entre las muchas verdades que allí se dijeron, estuvo la reflexión hecha por Ariel Santana Santiesteban, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en la provincia, quien aprovechó unas de las intervenciones para precisar que “las ofertas al pueblo no pueden medirse por un día de feria, sino por su presencia sistemática en las placitas  y en las ollas”, en franca alusión a quienes se valen de esa modalidad para   hacer creer que andan bien en la producción, cuando en realidad no es así.
En tal sentido, Alexis Cabrera, de la Cooperativa de Créditos y Servicios Protesta de Baraguá, reconoció que “como Partido nos ha faltado sistemáticidad  previsión y exigencia en el cumplimiento de los planes, por lo que debemos fortalecer  la labor de los núcleos, no tolerar la mentira y trabajar con los Linimientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, porque son los que nos indican el camino a seguir en cada frente”.
Robustecer la atención a la Unión de Jóvenes Comunista (UJC) y a las nuevas generaciones, en aras de garantizar la continuidad histórica de la Revolución; eliminar el inmovilismo, el compadreo y las visiones paternalistas en las cuestiones relacionadas con el contrato y la comercialización, arreciar el combate contra las ilegalidades, corrupción y el hurto y sacrificio de ganado, también fueron asuntos que emergieron en el debate y en los que se pidió aguzar la labor del Organismo rector de la sociedad.
Como parte del balance fue elegido el nuevo Comité Municipal del Partido integrado por 45 miembros, quienes en su primera reunión seleccionaron su Buró y ratificaron en el cargo de primer secretario a Ángel  Expósito Suárez. También eligieron a los delegados a la Asamblea Provincial y a los precandidatos a miembros del Comité Central.
.



sábado, 12 de septiembre de 2015

El lado bueno de la sequía


No siempre la palabra sequía es sinónimo de infortunios. O si no, pregúntenselo a quienes en Las Tunas se encargan de alistar las tierras comprometidas con la siembra de caña, correspondiente a la campaña de frío.
Para Eddy Felipe Hechavarría, jefe de mecanización y de transporte en la Empresa Azucarera,  si hoy la provincias tiene en las distintas fases de la preparación de tierra siete mil 922 hectáreas, 242 más que las previstas en el plan de invierno, se debe, en gran medida, a la ausencia de precipitaciones.
Razones no les faltan, pues cuando el terreno esta seco, la productividad de los equipos es superior porque pueden desplazarse con mayor facilidad. “Por eso –precisa- lo imperdonable para nosotros hubiese sido no haber aprovechado bien esa coyuntura favorable”.
Pero las reglas tienen sus excepciones, y ese es el caso de las unidades empresariales de base de atención a productores agropecuarios Amancio Rodríguez, Argelia Libre y Majibacoa, las que todavía les restan por mover 355,
274 y 288 hectáreas de tierra, en ese orden.
De modo que el balance positivo que exhibe  actualmente la provincia, se debe a la formidable gestión  del personal que opera y atiende a la maquinaria agrícola en  Colombia. Jesús Menéndez  y Antonio Guiteras, lugares todos con mucho  más tierra roturadas que  las previstas.
No obstante a la diferencia entre unidades, la concreta es que todas logran mejores resultados que los obtenidos en igual etapa del año anterior, en tanto que las anima  el compromiso de terminar el alistamiento de la superficie en la primera decena de octubre.
En arras de contribuir al empeño  se desarrollan competencias  entre pelotones, sobre todo los fines de semana, se fortalece la emulación y también  la atención al hombre.
Para completar la fotografía de la preparación de tierra,  solo falta agregar que ya se han surcado seis mil 154 hectáreas y sembrado  mil 454, tarea esta última que su ritmo estará en dependencia de la lluvia que pueda caer, pues suman menos las fuentes de abasto que aún permiten su explotación para el regadío.